Historia de un pequeño gran Pueblo
Fue punto intermedio entre el Reino de Albarracín y la Colonia Morisca del Castillo de Bejís y Montán. Los beréberes ya estaban establecidos en la zona con las familias Banu Razin y Banu Hud (procedentes de Córdoba) contando con 15 casas y 70 personas. En estos momentos pertenecían al Reino de Albarracín (1106).

En 1145 pasa a pertenecer a Abu Said, rey moro de Valencia.
Su posición en el Reino le hizo representar un importante papel en la Edad Media, la Orden del Temple (Los Templarios); la recibió en 1196 de manos del Rey Alfonso II, perdiéndola posteriormente, pasando en 1233 al reino moro de Segorbe y en 1242, con Jaime I, pasa a integrarse en la Corona de Aragón.
Después en régimen feudal pasó por varios gobernantes como la Familia Carrascosa, hasta que en 1509 fue cedida al Conde de Aranda.
En las guerras Carlistas, el municipio sufrió cruentas batallas entre el General Cabrera y el General Pavía, lo que llevó a la completa destrucción de la Fuente del Cepo.
Tuvo importancia notable en la Guerra de la independencia por su situación estratñegica entre tierras de levante y tierras aragonesas.
En los siglos XII y XIII, existió en Albentosa la Real Cofradía de Nuestra Señora de los Angeles, una de las mas antiguas de la provincia, formando parte tanto hombres como mujeres y su finalidad era la de ejercer la caridad entre sus asociados existentes asistiendo a enfermos, solemnizando sus entierros y funerales bajo penas de pagar un sueldo de multa si no se asistía.
El propio Rey D. Jaime, se hizo cofrade para poder asistir a las omnímodas cenas que celebraban en uno de sus pasos por el municipio entre otras cosas, el Molino de Arriba, de propiedad real hasta aquel momento.